jueves, 26 de abril de 2012

Un dia gris


“…He apredido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la escarpada”



Amanece un día gris en la Capital. Un manto de fina lluvia cubre las calles, casi ni te enteras de ella hasta que por fin atraviesa las ropas y notas la humedad. Dice el refran “ en abril aguas mil” y al menos comparado con el resto del año es verdad y eso es bueno, los arboles, los lagos, los rios, la atmosfera lo agradece sin embargo después de tanto gris en un mes primaveral te hace anhelar el sol.



Siempre me han entristecido estos dias… sin embargo hoy siento una especie de optimismo, un sentimiento de que todo va ir bien, un presentimiento de que se puede ser feliz aunque todo no sea perfecto.



Los seres humanos muchas veces nos empeñamos en la idea de que para ser feliz todo ha de ser perfecto, pero que hay de perfecto en el mundo? La perfección, además es un término subjetivo, cada uno tiene una idea de perfección que es imposible de eliminar. Pienso que como dice una canción solo se puede ser feliz por momentos, instantes a lo mejor tan pequeños que muchas veces tendemos a despreciar y ni inmutarnos ante ellos pero con el tiempo puedes darte cuenta que esa sonrisa, que ese gracias, incluso esas lagrimas pueden llevar escrito la palabra FELICIDAD.



El optimismo extraño que nos acecha en cuanto puede nos ayuda a encontrar esa felicidad. Al empezar un lunes la semana pensar ya queda menos para el finde, nos ayuda a no ver la semana como una tortura. Es la historia del vaso medio lleno o medio vacio, ver el vaso medio lleno implica un grado de optimismo y positivismo que es lo que nos lleva a poder decir el dia de mañana y al fin y al cabo soy feliz.



Y a pesar del dia gris en un poligono industrial se puede apreciar el sonido de los pajaros piando sin parar o ver la Sierra de Madrid alla a lo lejos