Lunes… Cojo el coche como cada mañana (bueno he de decir que antes me toca buscar el coche por el barrio por olvidar donde andaba…). Parece mentira pero echaba ya de menos el momento de coger el coche… Cada mañana en el tengo un rato de camino al trabajo en el que pienso en los últimos acontecimientos, algunos no tan últimos. Es un rato en el que solo esta la música del coche y yo, un rato en el que no se puede hacer nada mas que mirar hacia delante, pisar pedales y mover volante haciéndolo de forma autómata como si de un robot se tratase y mientras estas tu y tu mente…tu mente y tu…
Últimamente no paro de preguntarme como las personas pueden hablar contigo a diario y dejarte de hablar de la noche a la mañana sin que suceda nada, desaparecer de tu vida como desaparece el humo de un cigarro en pleno campo. Pienso que cuando una persona desaparece de la noche a la mañana es por demasiado amor, demasiado odio o demasiada rabia, nunca es por nada…
Tampoco paro de preguntarme quienes son mis verdaderos amigos, si, a simple vista parece fácil pero quizá no lo es tanto… Cuando somos pequeños pensábamos que por hablar con una persona ya éramos amigos de ella. Poco a poco vas distinguiendo entre amigo y colega y al final ves que hay más colegas que amigos. Los amigos son personas que están a las duras y las maduras, momentos buenos y malos y nunca funciona una amistad si ese trato no es reciproco. Amistad conlleva reír, llorar, discutir, hablar, perdonar, pedir perdón cuando te equivocas, conocerse, saber pasar pagina cuando es necesario... Dicen que los amigos se cuentan con los dedos de las manos y cada día estoy mas convencida...
Me encantaría tener una bola de cristal que contestara a toda duda, que me contestase se a los por qué que cada día me atormenta como espadas que se van clavando poco a poco y al principio no las notas, después te haces el duro y por fin rompes a llorar en un llanto no solo de dolor, sino de agotamiento, de rabia, de calma, de amargura…
Y al final aparco el coche en una calle como cada mañana, me pongo los tacones, salgo del coche, entro a trabajar, escribo unas líneas y hasta el próximo encontronazo conmigo misma…
No hay comentarios:
Publicar un comentario